viernes, 21 de junio de 2019

LA MODELO IDEAL



¿Qué es un modelo?

En fotografía es la persona a la que vamos a retratar.
Mas allá que se trate de un modelo profesional, de tu mamá o de tu mejor amigo, toda persona que esta frente a tu cámara en una sesión de fotos, durante ese momento es tu modelo.

Dentro de los múltiples géneros y subgéneros fotográficos muchas veces vamos a necesitar modelos para poder llevar a cabo nuestros proyectos: el retrato y todos sus derivados (moda, glamour, boudoir, fotografía familiar, de bebes, la puesta en escena, fotografía de parejas, bodas, etc) requieren estrictamente que trabajemos con personas frente a nuestro lente, que interactuemos con ellas, que tengamos que dirigirlas o documentarlas.

En ocasiones he escuchado de algunos alumnos, que quieren dedicarse al retrato, decirme frases como "que no saben a quien fotografiar" o que "no tienen a quien fotografiar".  Olvidandose incluso que el autorretrato también es un retrato.

Muchas veces cuando estamos armando nuestro portafolio de retratos queremos tener los mejores modelos posibles con el propósito de poder lograr una carpeta impresionante. Es entonces cuando deberíamos preguntarnos ¿quiénes son los mejores modelos posibles? ¿Son necesariamente gente profesional en el modelaje? ¿personajes conocidos o públicos? ¿chicos o chicas bellas?.

No niego que tener en tu portafolio, personajes públicos, modelos profesionales o personas que conecten con ciertos estándares de belleza contemporáneos, puedan contribuír a logar una carpeta interesante.  Pero esto no necesariamente es cierto.  Basta recordar a la extraordinaria retratista norteamericana Sally Mann, que el grueso de su trabajo lo hizo teniendo a sus hijos como modelos y en los alrededores su casa.  O el fotógrafo francés Pierre Gonnord cuyos retratos principalmente son de personas que viven en sociedades marginales o incluso gente de la calle. La misma Diane Arbus, se hizo famosa justamente por retratar a personas que estaban en las antípodas de lo que la sociedad calificaba como "bello" o "estético". Y el trabajo de artistas como Cindy Sherman, Yasumasa Morimura, o Francesca Woodman se basan completamente en el autorretrato.  

Foto: Sally Mann

                  

Foto: Diane Arbus
           
En lo personal recuerdo hace ya varios años, a una amiga muy querida, también fotógrafa, que siempre me decía "tenemos que trabajar con mejores modelos" (ambos estabamos y continuamos en el tema de fotografía de moda). Y yo le pregunté ¿a qué se refería con "mejores modelos"? ¿chicas mas guapas? ¿ más altas? ¿más mediaticas?.  Me quedé pensando en en eso.  Por esas épocas recuerdo que revisaba siempre en redes sociales a algunas modelos reconocidas, y había una en particular que llamaba mucho mi atención y que me provocaba mucho fotografiar.  En un momento se presento una oportunidad. Tenía un cliente que estaba en busca de una modelo conocida para relanzar su marca y me apresuré en recomendarle que se contacte con esta modelo a la que yo deseaba fotografiar. Efectivamente lo hizo.  Llegaron a un feliz acuerdo económico.  Y el día de la sesión, antes de iniciar, recuerdo que yo estaba eufórico, pensando que iba a hacer las mejores fotos de toda mi vida.  Lamentablemente, esta chica, durante toda la sesión jamás se despegó de su celular. Sólo lo guardaba para el momento de los clicks. Y al intentar hablar con ella solo respondía con monosílabos.  Nunca logramos una sinergia.  Fue muy decepcionante. No puedo decir que hicimos malas fotos. Después de todo efectivamente ella era muy profesional y conocía su trabajo.  Logramos imagenes bastante dignas. Pero ni de lejos era lo que yo esperaba.

Mucha agua ha corrido desde entonces. En el ámbito profesional, he tenido la suerte de fotografiar a infinidad de modelos (mujeres y hombres), tanto noveles, como profesionales, reinas de belleza, personajes públicos e incluso algunas modelos internacionales. Pero junto con ello también he sido receptor de diversidad de carácteres: desde las que son sumamente colaboradoras y empáticas, hasta las divas, e incluso una que otra persona realmente insoportable.

En mi trabajo no siempre tengo la posibilidad de elegir a los modelos a los que voy a fotografiar. Pero cuando realizo algún proyecto personal, alguna idea propia, si. Y en esos casos siempre prefiero trabajar con personas con las que tenga mucha confianza. Con las que haya conectado y desarrollado una compatibilidad segura. Después de todo, el éxito de una buena sesión de retratos, es responsabilidad de ambas partes, tanto del fotógrafo como del modelo. Y esa sinergia, esa confianza es la que va a lograr que una foto pueda resultar extraordinaria.  A veces suelo fotografiar constantemente a ciertas personas porque me encantan como modelos.  Hemos llegado a tener una buena química y hacemos fotos que realmente nos satisfacen a ambos.  Y creo que ese es realmente el o la modelo ideal: Alguien que este frente a tu cámara con quien tú te puedas sentir absolutamente cómodo y que te permita volar.

Mis mejores fotos suelen ser producto de una buena sesión.  Y una buena sesión suele ser el resultado de un trabajo donde todos dieron lo mejor de sí. Donde todos se entregaron. La (o el) modelo ideal es alguien con quien disfrutes trabajar. Porque después de todo la fotografía debe ser eso: Disfrutar.


Víctor Arteaga
www.victorarteaga.com

miércoles, 12 de junio de 2019

12 ESQUEMAS DE ILUMINACIÓN PARA RETRATO



Fotografiar un rostro, a una persona, puede ser sencillo y complejo al mismo tiempo.

Con la luz adecuada (ya sea natural o artificial) podemos lograr a través de nuestra fotografía un retrato poderoso, lleno de fuerza o conmovedor. Pero to importante es que esa luz no sea casual. Sino que sea una luz que nosotros podamos crear y controlar según nuestros deseos o necesidades.

Citando a los grandes maestros, Richard Avedon por ejemplo utilizaba solo una fuente de luz para retratar. Jill Greenberg sin embargo puede utilizar hasta 11 fuentes de luz en un solo retrato. Y ambos son geniales.

Cuando retratamos en estudio ¿Cuantas fuentes de luz usamos? ¿Como las usamos? ¿En que potencias? ¿En qué posiciones? ¿Con que difusores? ¿Cuando me conviene utilizar dos fuentes de luz? ¿Cuándo tres? ¿Por qué? ¿Como crear un diagrama de iluminación? ¿Cuando utilizar softbox?¿Qué usos le puedo dar a un snoot? ¿ Qué otros modificadores de luz puedo utilizar?

Estas son algunas de las preguntas que buscaremos resolved en este taller de 7 horas, 100% práctico, donde ensayaremos y conoceremos 12 diferentes esquemas de iluminacion absolutamente prácticos y útiles para fotografiar un retrato.

Este taller esta dirigido por Victor Arteaga, Master Internacional de Fotografía por la Escuela EFTI de Madrid, y especialista en fotografía de moda y publicidad.

Puedes ver mas de su trabajo en web:
facebook.com/VictorArteagaFotografia


Informes e inscripciones en:
lafabricalima@gmail.com

viernes, 7 de junio de 2019

¿FOTOGRAFIAMOS POR DINERO?




Hace unos años acababa de terminar una conferencia en una conocida escuela de Lima, y entre saludar y agradecer a los asistentes se me acerco un chico, aspirante a fotógrafo, y me pidió que le recomiende que género era el "más rentable" en la fotografía. Me quedé mudo un rato tratando de entender lo que me acababa de preguntar. ¿Acaso existe un género "más" rentable en la fotografía?

Casi por la misma época, en un taller que dí en el interior del país, conocí a una persona, de unos treinta y tantos, padre de familia, estudiante de fotografía. Había dejado su profesión anterior de contador, para dedicarse de lleno a la fotografía. Tenía unos ahorros. Se había comprado buenos equipos. Estaba capacitándose. Los ahorros que tenía le durarían aproximadamente ocho meses. Dentro de ese tiempo, esperaba ya desarrollarse como fotógrafo y emprender un negocio, que por recomendaciones, sabía que era rentable según me dijo.  Lo volví a ver casi año y medio después bastante desanimado.  Ya había vendido casi la mitad de sus equipos o un poco mas. El negocio no había resultado.

Estas dos situaciones las recuerdo siempre. Recuerdo el brillo en los ojos de ambas personas con la ilusión de emprender una carrera fotográfica. Un "negocio" fotográfico.



Y tal vez allí estuvo el error. No se si me equivoco o soy un romántico excesivo de la fotografía. Pero también soy un firmepensante (no sé si esa palabra existe) que la fotografía es cualquier cosa menos un "negocio". Y hasta cierto punto creo que tampoco es una "profesión" propiamente dicha.

Valdría la pena preguntarnos ¿por qué estamos en esto? ¿Por qué fotografiamos?
¿Acaso fotografiamos por dinero?

¿La primera vez que hicimos "click" con una cámara lo hicimos por dinero? 
¿Qué edad teníamos? 
¿Qué sentimos en ese momento? 
¿Qué nos llevo a ser fotógrafos? 
¿Fue el dinero que intuíamos que la profesión u oficio nos podía dar? 
¿O fue ese placer indescriptible de hacer nuestra una imagen que pertenecía al mundo?

Cualquiera haya sido la forma o razón con la que nos iniciamos en la fotografía, lo mas probable es que partió de un gusto, de un placer, de una pasión, de un fuego.  Probablemente es un acto que nació en nosotros y persiste en nuestro  interior.  Porque finalmente cuando fotografiamos nos sentimos llenos.

Entonces la fotografía, como cualquier otro género artístico, no es una profesión.  Es una forma de vida. Es como respirar. Y no necesito que me paguen para respirar.  Respiro porque necesito hacerlo para vivir.  Lo mismo pasa con la fotografía.  No necesito tener clientes para fotografiar. Fotografío porque forma parte de mi ser hacerlo. Si tengo clientes enhorabuena, y si no los tengo, también enhorabuena, porque me permitirá crear las imágenes que me salen del alma (no las que me contratan por hacer).  

Cuando fotografío, no debería buscar el dinero. Debería buscar mi identidad. Cuales son las imágenes que quiero producir, que debo producir, las que me llenan o las que me apasionan. Porque finalmente esa debería ser la razón por la que fotografiamos: para encontrarnos.

Una vez que logramos encontrar una identidad fotográfica, un lenguaje propio, entonces también encontraremos a las personas que se identifiquen con nuestra propuesta, que nos busquen por nuestra propuesta y que estén dispuestos a invertir en nuestras imágenes.  

La fotografía puede llegar a ser rentable (y en algunos casos muy rentable) pero solo si soy honesto con el trabajo que realizo. Si realmente hago las imágenes que salen de mi alma (no las que pienso que me pueden dar más dinero). La fotografía puede ser rentable si logro tener una identidad propia a través de mis imágenes y transmitirla.  Que todos la puedan ver.

No debemos fotografiar por dinero. 
Debemos fotografiar por pasión.


Víctor Arteaga



miércoles, 5 de junio de 2019

NOSOTROS

LA FÁBRICA es un espacio para producir fotografías.  Pero no sólo para producirlas. También para entenderlas, comentarlas, compartirlas. LA FÁBRICA pretende ser un encuentro entre fotógrafos, un lugar donde nos podamos reunir todos los que amamos la fotografía y compartir conocimientos y experiencias. Es un espacio de práctica, experimentación y aprendizaje, y esperamos un espacio donde sucedan muchas cosas más.  Este es el inicio.  Empezamos con mucha fuerza!!



GLAMOUR & NUDE ART PHOTOSHOOT