¿Qué es un modelo?
En fotografía es la persona a la que vamos a retratar.
Mas allá que se trate de un modelo profesional, de tu mamá o de tu mejor amigo, toda persona que esta frente a tu cámara en una sesión de fotos, durante ese momento es tu modelo.
Dentro de los múltiples géneros y subgéneros fotográficos muchas veces vamos a necesitar modelos para poder llevar a cabo nuestros proyectos: el retrato y todos sus derivados (moda, glamour, boudoir, fotografía familiar, de bebes, la puesta en escena, fotografía de parejas, bodas, etc) requieren estrictamente que trabajemos con personas frente a nuestro lente, que interactuemos con ellas, que tengamos que dirigirlas o documentarlas.
En ocasiones he escuchado de algunos alumnos, que quieren dedicarse al retrato, decirme frases como "que no saben a quien fotografiar" o que "no tienen a quien fotografiar". Olvidandose incluso que el autorretrato también es un retrato.
Muchas veces cuando estamos armando nuestro portafolio de retratos queremos tener los mejores modelos posibles con el propósito de poder lograr una carpeta impresionante. Es entonces cuando deberíamos preguntarnos ¿quiénes son los mejores modelos posibles? ¿Son necesariamente gente profesional en el modelaje? ¿personajes conocidos o públicos? ¿chicos o chicas bellas?.
No niego que tener en tu portafolio, personajes públicos, modelos profesionales o personas que conecten con ciertos estándares de belleza contemporáneos, puedan contribuír a logar una carpeta interesante. Pero esto no necesariamente es cierto. Basta recordar a la extraordinaria retratista norteamericana Sally Mann, que el grueso de su trabajo lo hizo teniendo a sus hijos como modelos y en los alrededores su casa. O el fotógrafo francés Pierre Gonnord cuyos retratos principalmente son de personas que viven en sociedades marginales o incluso gente de la calle. La misma Diane Arbus, se hizo famosa justamente por retratar a personas que estaban en las antípodas de lo que la sociedad calificaba como "bello" o "estético". Y el trabajo de artistas como Cindy Sherman, Yasumasa Morimura, o Francesca Woodman se basan completamente en el autorretrato.
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| Foto: Sally Mann |
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| Foto: Diane Arbus |
En lo personal recuerdo hace ya varios años, a una amiga muy querida, también fotógrafa, que siempre me decía "tenemos que trabajar con mejores modelos" (ambos estabamos y continuamos en el tema de fotografía de moda). Y yo le pregunté ¿a qué se refería con "mejores modelos"? ¿chicas mas guapas? ¿ más altas? ¿más mediaticas?. Me quedé pensando en en eso. Por esas épocas recuerdo que revisaba siempre en redes sociales a algunas modelos reconocidas, y había una en particular que llamaba mucho mi atención y que me provocaba mucho fotografiar. En un momento se presento una oportunidad. Tenía un cliente que estaba en busca de una modelo conocida para relanzar su marca y me apresuré en recomendarle que se contacte con esta modelo a la que yo deseaba fotografiar. Efectivamente lo hizo. Llegaron a un feliz acuerdo económico. Y el día de la sesión, antes de iniciar, recuerdo que yo estaba eufórico, pensando que iba a hacer las mejores fotos de toda mi vida. Lamentablemente, esta chica, durante toda la sesión jamás se despegó de su celular. Sólo lo guardaba para el momento de los clicks. Y al intentar hablar con ella solo respondía con monosílabos. Nunca logramos una sinergia. Fue muy decepcionante. No puedo decir que hicimos malas fotos. Después de todo efectivamente ella era muy profesional y conocía su trabajo. Logramos imagenes bastante dignas. Pero ni de lejos era lo que yo esperaba.
Mucha agua ha corrido desde entonces. En el ámbito profesional, he tenido la suerte de fotografiar a infinidad de modelos (mujeres y hombres), tanto noveles, como profesionales, reinas de belleza, personajes públicos e incluso algunas modelos internacionales. Pero junto con ello también he sido receptor de diversidad de carácteres: desde las que son sumamente colaboradoras y empáticas, hasta las divas, e incluso una que otra persona realmente insoportable.
En mi trabajo no siempre tengo la posibilidad de elegir a los modelos a los que voy a fotografiar. Pero cuando realizo algún proyecto personal, alguna idea propia, si. Y en esos casos siempre prefiero trabajar con personas con las que tenga mucha confianza. Con las que haya conectado y desarrollado una compatibilidad segura. Después de todo, el éxito de una buena sesión de retratos, es responsabilidad de ambas partes, tanto del fotógrafo como del modelo. Y esa sinergia, esa confianza es la que va a lograr que una foto pueda resultar extraordinaria. A veces suelo fotografiar constantemente a ciertas personas porque me encantan como modelos. Hemos llegado a tener una buena química y hacemos fotos que realmente nos satisfacen a ambos. Y creo que ese es realmente el o la modelo ideal: Alguien que este frente a tu cámara con quien tú te puedas sentir absolutamente cómodo y que te permita volar.
Mis mejores fotos suelen ser producto de una buena sesión. Y una buena sesión suele ser el resultado de un trabajo donde todos dieron lo mejor de sí. Donde todos se entregaron. La (o el) modelo ideal es alguien con quien disfrutes trabajar. Porque después de todo la fotografía debe ser eso: Disfrutar.
Víctor Arteaga
www.victorarteaga.com






